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Muertes insólitas (II): Muertos de risa

Muertes insólitas (II): Muertos de risa

Normalmente cuando una persona estalla en carcajadas se dice que está “muerto de risa”, dando a entender su elevado nivel de hilaridad, sin mayores consecuencias. No obstante, se han dado algunos casos – o al menos esto es lo que se cuenta – en los que morirse de risa ha sido algo más que una mera expresión coloquial.

 

 

Zeuxis (h. 464 a.C. – h. 398 a.C.)

 

Zeuxis (o Zeuxippos) fue un pintor griego que obtuvo un enorme prestigio en el siglo V a.C., del que ninguna obra se conserva. Sus obras son conocidas tan sólo por referencias literarias, como la famosa anécdota que Plinio plasmó en su Historia Natural, que cuenta que compitiendo con Parrasio – pintor contemporáneo a Zeuxis – pintó unas uvas de una forma tan realista que logró engañar a las aves que intentaban picotearlas inútilmente.

 

Con relación a su muerte, se cuenta que, mientras Zeuxis estaba pintando una escena cómica, no dejaba de reírse por lo graciosa que ésta le resultaba, por lo que murió de risa. Otra variante de la historia narra que murió de risa cuando una anciana mujer le encargó una pintura de Afrodita, pidiendo al pintor que la usara a ella como modelo.

 

 

Crisipo de Soli (h. 280 a.C. – h. 205 a.C.)

 

Crisipo fue un admirado filósofo del siglo III a.C. que se convirtió en la máxima figura de la escuela estoica tras la muerte de Zenón de Citio, su fundador. Sin embargo, la muerte de Crisipo no fue tan estoica como se podría pensar, ya que se cuenta que dio de beber vino a un burro y murió de risa observando cómo el animal, ebrio por la bebida, intentaba comerse los higos de una chumbera.

 

El impopular filósofo Hermipo, sin embargo, no piensa que la muerte de Crisipo fuese provocada por una risa desmedida, sino porque en una ocasión había bebido mucho vino dulce y totalmente embriagado le sobrevino la muerte a los 73 años de edad.

 

 

Pietro Aretino (1492-1556)

 

Pietro Aretino fue un escritor, poeta y dramaturgo italiano, conocido por sus críticas de arte sobre el estilo de Tiziano y, sobre todo, por sus polémicos escritos satíricos (pese a haber sido durante su juventud protegido de algunos papas, y haber escrito algunas obras de carácter moralizante).

 

Parece ser que Aretino murió de la risa mientras su hermana le contaba una historia bastante subida de tono. Preso de un fuerte ataque de risa, cayó al suelo de espaldas víctima de una apoplejía, que acabó con su vida a los 64 años.

 

Al leer el epitafio de su tumba - que él mismo escribió – cualquiera se daría cuenta de cómo debió ser en vida este simpático poeta:

 

Aquí yace Aretino, poeta toscano,

de todos habló mal, salvo de Cristo,

excusándose con la razón: «no lo conozco»

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2 comentarios

daniela -

yo casi me muero de risa cuando vi poorr primera vez el pene de mi hermano

hernan -

El otro día una vieja fue a una obra de teatro y le pareció tan ridiculo el traje de uno de los integrantes del elenco que pasó dos días riendose entes de morirse afixiada.
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