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Censura renacentista

Censura renacentista

En los siglos XV y XVI, es decir, durante el Renacimiento muchas obras de arte fueron censuradas por la Iglesia debido a los desnudos que en ellas se mostraban. El desnudo humano era considerado en aquella época como algo inmoral, indecoroso y obsceno, y, para poder mostrar cuerpos desnudos en sus obras, los artistas renacentistas recurrían a menudo al tema mitológico — por ejemplo, la Venus de Urbino (Tiziano) — e incluso, a veces, al tema religioso. De esta manera, la recta moral de la Iglesia no suponía ningún problema para los artistas. Aún así, muchos fueron los artistas que debieron retocar sus pinturas para adaptarlas al gusto eclesiástico y cristiano de la época.
Entre los ejemplos de censura eclesiástica por desnudez quiero destacar dos casos:
- La capilla Brancacci de la Iglesia de Santa María del Carmine de Florencia fue decorada en el siglo XV con frescos realizados por Masaccio y Masolino da Panicale. En estas pinturas se podía ver una escena en la que Adán y Eva aparecían completamente desnudos siendo expulsados del paraíso. Por ello, en el siglo XVII las partes sexuales de estos dos personajes fueron cubiertas con ramajes. De todas formas, actualmente, gracias a una restauración, han sido eliminados los inoportunos ramajes y se puede apreciar la obra tal y como a mediados del Quattrocento fue pintada.
- Otro caso, quizá el más celebre, es la censura de los frescos de la Capilla Sixtina de Roma, pintados por el genio florentino Miguel Ángel Buonnarotti. A causa de la censura eclesiástica, los desnudos del Juicio Final fueron retocados el mismo año en que murió su pintor, ya que se acusaban de paganismo. Por eso, en el año 1564, el pintor Danielle di Volterra fue encargado por el papa Pío IV para cubrir “las vergüenzas” de los personajes. Éste, al parecer, cumplió su cometido dibujando delicados velos y sutiles bragas sobre las figuras para tapar sus partes pudendas, lo que le costó el apodo de Il Braghettone. Como en el caso de la capilla Brancacci, la restauración a la que la capilla Sixtina fue sometida a finales del pasado siglo XX se dedicó también para eliminar los añadidos de Volterra y dejar al descubierto las partes de las figuras que habían sido ocultadas, como en su día las pintara Miguel Ángel.

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4 comentarios

Anónimo -

Un poco escueto pero muy interesante, gracias. Y a las ignorantes incultas, un saludo

pilar -

esto es 1 p.... mierda aki no pone lo k yo busco k rollo yo kiero la censura de la musica no del arte k koño m inporta ami eso aver....

morena -

esto es una mierda no entiendo yo no se pa k vale esto xk kien lo aya escrito....

Anónimo -

Menos mal que en la actualidad hay más libertad y no ocurren estas cosas, ahora uno puede demostrar su arte tal y como se la imagina, sin miedo a que nadie la chafe; claro que siempre existirán las típicas "momias" que piensen que algo tan normal como el cuerpo humano al natural es obsceno (no hace falta recordar que nuestras mamis nos trajeron al mundo en PELOTAS). En fin...
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